Costa Rica nos enseña lo importante, cada día confirmamos que lo más importante de este viaje, no son los lugares, son las personas.
Nuestro viaje a Costa Rica comenzó con la llegada a San José y el traslado hasta Cartago, donde se encuentra Ciudad de los Niños, nuestro hogar durante estas semanas. Desde el principio pudimos conocer de cerca el funcionamiento de la institución, su historia y la labor que realiza con los niños. Visitamos sus instalaciones, los talleres, las granjas, los invernaderos y conocimos departamentos como el ACAI, encargado del acompañamiento social y psicológico de los chicos.
Una de nuestras principales tareas ha sido la realización de un mural en la plaza del colegio. Durante las mañanas hemos ido preparando, diseñando y pintando poco a poco la pared, aunque en algunos momentos la lluvia tropical nos ha obligado a cambiar los planes. También hemos colaborado con el ACAI organizando ropa y expedientes, ayudado en comunicación y preparado diferentes actividades.

También hemos podido conocer mucho mejor la cultura y las tradiciones costarricenses. Participamos en una romería hasta la Basílica de Cartago, acudimos a misa y a reuniones de las JAR y recorrimos diferentes lugares de Costa Rica. Hemos probado comidas y frutas típicas, visitado una cooperativa de café en Santa María de Dota y disfrutado en la ciudad de una cena intercultural con los demás voluntarios, en la que nosotros preparamos tortilla de patata, los mexicanos enchiladas y la argentina un postre con dulce de leche.
Además, hemos aprovechado el viaje para descubrir la impresionante naturaleza de Costa Rica. Hemos realizado rutas por Selva Madre, pescado truchas, visitado el Valle de Orosí y disfrutado de una excursión a Jacó, donde vimos cocodrilos, guacamayos, lapas rojas e iguanas y pudimos disfrutar de la playa y del mar…





